En 1810 se produce el asedio de las tropas napoleónicas.
La ciudad se prepara para soportar un sitio que se presuponía largo. La torre
de la Catedral se convierte en polvorín. Se refuerzan con tierra las bóvedas y
se terraplena la puerta hasta prácticamente la base del adarve. El cerco se
concreta el 25 de abril, intensificado a lo largo de las siguientes semanas
hasta que la plaza capituló el 10 de julio. Los mandos franceses eligieron, por
su vulnerabilidad, la zona abaluartada situada entre las puertas del Rey y la
del Conde, pero con principal afectación a la zona más próxima a la Catedral,
la que se podría dominar desde el teso de San Francisco. Las operaciones para
conseguir la capitulación suponen la progresiva destrucción de los muros y,
consecuentemente, la de los edificios, en mayor medida los más próximos al
lugar elegido para practicar la brecha, configurado por el torreón de la Puerta
del Rey: “comenzaron [los franceses] a batir en brecha el torreón del Rey que
quedó completamente derribado el 28 [de junio de 1810].”[1]
La rendición de la ciudad se produjo el 10 de julio: “La guarnición había
soportado un asedio de 72 días, 35 días con las trincheras abiertas, 16 días de
bombardeo y una brecha abierta durante 13 días”, lo suficientemente ancha para
“admitir a 60 hombres en fila”, dijo Herrasti, quien también escribió en su
diario: “El horrible espectáculo que presentaba la fortaleza el día de su capitulación
era el mayor elogio a su defensa; en medio de sus ruinas era casi imposible
distinguir los edificios y pasar por las calles obstruidas por los escombros.
Sólo es necesario contemplar el lugar para conocer cuán heroica había sido su
resistencia. Ninguna casa permanecía intacta y varios caminos estaban cortados
por los escombros”.[2]
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domingo, 3 de mayo de 2015
viernes, 1 de mayo de 2015
Configuración urbana de Ciudad Rodrigo: el espacio de la Plaza de Herrasti (V)
Continuando con este espacio urbano y tras la
descripción de los edificios solariegos que existían en la que entonces se
denominaba Plaza del Rey, hay que señalar que, en relación con los solares
sobre los que se erigió el seminario, José Ramón Nieto[1]
explica que, poco después de ser consagrado obispo de Ciudad Rodrigo Cayetano
Cuadrillero, se dirigió al Cabildo catedralicio para darles cuenta de que
pensaba crear un seminario. Era el año 1764. “El primer paso –dice el profesor
Nieto- fue la elección de los terrenos; la Guerra de Sucesión había arruinado
varias casas próximas a la Catedral y en esos solares se fijó el obispo, que
compró primero el que pertenecía al mayorazgo instituido por Hernando de Chaves
y su esposa Inés de Solís; dicho solar había sido ocupado por la casa de los
fundadores, que fue una de las fábricas
mas superior desta ciudad --el
palacio de los Chaves- y que pereció en
1706. Por él se pagaron 8.605 reales según tasación realizada por el
arquitecto, avecindado en Fuenteguinaldo, Simón de Castro. A este terreno se
añade otro, adquirido a Santiago-Joaquín Álvarez Maldonado Figueroa, señor de
Monleón, que pertenecía al vínculo fundado por el canónigo Alonso de la Rúa. Es
la primera vez que se registra en relación con el seminario a Ramón Pasqual
Díez, que después será aparejador de Sagarvinaga, comprando en nombre del
obispo. Antonio de Paz y Ayala, como heredero del vínculo que fundaron Rodrigo
Álvaro de Paz y Aldonza de Paz, vendió el tercer solar”.
miércoles, 29 de abril de 2015
Configuración urbana de Ciudad Rodrigo: el espacio de la Plaza de Herrasti (IV)
Hemos visto hasta ahora la posible evolución de la configuración urbana de lo que hoy conocemos como Plaza de Herrasti, otrora Plaza del Rey. Se ha apuntado la existencia de diversas calles en el entorno de la Catedral de Santa María, de la existencia de edificios que fueron destruidos progresivamente y que sabemos de ellos y de sus propietarios a través del catastro del marqués de la Ensenada. Hay que recordar que algunos de esos edificios tienen un carácter solariego. De ellos escribiremos hoy siguiendo a la
investigadora e historiadora local Paz de Salazar[1]
en un artículo publicado en el Libro de
Carnaval del año 2002 y que también se insertó en la revista del Centro de Estudios Mirobrigenses.
lunes, 27 de abril de 2015
Configuración urbana de Ciudad Rodrigo: el espacio de la Plaza de Herrasti (III)
La
reedificación del espacio que hoy se denomina Plaza de Herrasti quedaría
supeditada a las necesidades de la fortificación, por lo que buena parte de los
edificios no llegaron a recuperarse. En 1751 nos encontramos con un proyecto para
construir dos cuarteles en la zona que nos ocupa y que inserté en el anterior post de esta entrega. Uno de ellos se asentaría en lo
que hoy es el solar en el que se levanta el seminario. Se hace la valoración de
la compra de los distintos solares en reales de vellón. La descripción es la
siguiente: “Otro cuartel proyectado sobre las casas de la Marquesa de Rionegro
(20.757) y la de los herederos de D. José de Chaves, arruinada, apreciados en
28.904, más tres corrales de dicha casa de Rionegro, apreciados en 7.940, más
tres corrales de las casas del Cabildo Catedralicio, apreciada en 1.198, más el
solar y cochera de D. Manuel de Paz, el todo apreciado en 10.842” .
viernes, 24 de abril de 2015
Configuración urbana de Ciudad Rodrigo: el espacio de la plaza de Herrasti (II)
En 1747, unos
40 años después de los sitios y bombardeos derivados del protagonismo de Ciudad
Rodrigo en la Guerra de Sucesión, una buena parte de los edificios situados
entre la Catedral y la muralla seguían arruinados. En un documento que se conserva
en el Archivo Histórico de Ciudad Rodrigo[1],
el 25 de abril de 1747, junto con una representación del concejo, se reúnen los
peritos nombrados para el reconocimiento de las casas y los solares arruinados
en ese momento.
jueves, 23 de abril de 2015
Configuración urbana de Ciudad Rodrigo: el espacio de la Plaza de Herrasti (I)
La
configuración de lo que hoy conocemos como Plaza de Herrasti[1]
nada tiene que ver con sus orígenes. Existe sobrada documentación que nos
describe la estructura urbana de la zona que nos ocupa, con la presencia de
numerosos inmuebles y varias calles que fueron cambiando su nombre en virtud de
los criterios establecidos por los gobernantes o por la propia población. Pero,
sobre todo, por la influencia bélica, con sucesivos asedios y bombardeos, y la
poliorcética que obligó a prescindir y destruir numerosas casas adosadas a la
muralla medieval con el objetivo de mejorar las defensas y favorecer la
definición de un adarve capaz de asumir la artillería al uso.
martes, 21 de abril de 2015
Configuración urbana de Ciudad Rodrigo: la Comandancia de Ingenieros
Tras los avatares de la Guerra de la
Independencia, con las graves consecuencias que tuvieron los dos sitios para la
configuración urbana intramuros, el historiador Mateo Hernández Vegas nos hace
una somera descripción de cómo quedó el entorno de la Catedral de Santa María,
lo que después sería bautizado como Plaza de Pérez de Herrasti, en homenaje al
defensor de Ciudad Rodrigo, y que previamente había ocupado una barriada
relevante en su definición arquitectónica: “Aún era más importante y costosa la
obra de desescombrar todo el campo enfrente de la torre [de la catedral] y la
sala capitular. Por efecto de los bombardeos se habían arruinado todas las
casas que había en aquel sitio (casi todas del Cabildo) y los montones de
ruinas unidos a la inmensa cantidad de tierra acumulada allí para proteger el
depósito de pólvora que estaba debajo de la torre, formaban una gran rampa
continua desde la puerta de la iglesia hasta la altura de la muralla”.
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