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viernes, 5 de junio de 2015

Regulación de los festejos taurinos en las ordenanzas municipales de 1904

A los avatares propios de la mudanza de la Corporación municipal y de la diáspora de servicios públicos[1] ocasionadas por las obras de ampliación de la Casa Consistorial –el Consistorio tuvo que refugiarse primero en la antigua audiencia, vendida para sufragar dichos trabajos[2], y posteriormente en el inmueble del otrora Asilo de Ancianos Desamparados, cedido gentil y provisionalmente por el administrador apostólico de Ciudad Rodrigo, José Tomás de Mazarrasa-, el Ayuntamiento mirobrigense sumó para este Carnaval de 1904 –se desarrolló entre el 14 y el 16 de febrero- una nueva normativa específica sobre los festejos taurinos de las carnestolendas que venía a sustituir a otras ordenanzas aprobadas el 6 de diciembre de 1862, durante la alcaldía de Juan Arias Girón, licenciado en jurisprudencia y bachiller en Filosofía.

viernes, 29 de mayo de 2015

Festejos taurinos tras la Guerra de la Independencia

Ya hemos visto que los festejos taurinos vinculados al Carnaval o a cualquier otra celebración ha sido práctica habitual en nuestra particular historia. Y que los distintos acontecimientos, incluidos episodios bélicos, no fue óbice para mantener dichas celebraciones taurinas, incluso al socaire de la Guerra de la Independencia, como ya se ha apuntado en otro post. Era una práctica que, pese a la escasez de recursos, continuaría en los años siguientes. Estamos al final de la Guerra Peninsular.

lunes, 4 de mayo de 2015

Festejos taurinos con motivo de la Exposición Regional de Bellas Artes, Industria y Comercio de 1900

Para la organización del programa de actos vinculado a la Exposición Regional de Bellas Artes, Industria y Comercio, que se celebraría en Ciudad Rodrigo entre el 26 de mayo y el 5 de junio de 1900, el Ayuntamiento crea una comisión cometida para definir todos los aspectos del magno acontecimiento. En una de las reuniones previas, celebrada el 21 de noviembre de 1899, se elabora un documento en el que se perfila prácticamente todo el contenido que se pretende dimanar de la Exposición Regional. En un amplio memorando[1] hay dos referencias al desarrollo del capítulo taurino. En la primera, referida a la organización de las corridas de toros se afirma que, “aprobada la proposición, se acordó, en primer lugar, que la plaza se construyera por cuenta de los carpinteros o particulares que quisieran hacerla, dándoles el cierre de la plaza que se emplea en las corridas de Carnaval, con las mismas condiciones, para lo cual se nombró a los señores Escanilla y Sánchez a fin de que entendieran con los carpinteros y demás que quisieran tomar parte en la construcción. Para tratar del ganado se autorizó a D. Juan Hernández Aparicio y D. Antonio Martín, D. Juan José Sevillano y D. Baltasar Hernández”.

lunes, 13 de abril de 2015

Un esperpéntico festejo taurino a finales del siglo XIX

La situación de desesperanza y falta de recursos a mediados de la última década del siglo XIX, vinculada a los acuciantes problemas coloniales y a la pérdida de valores, parece que también impregnaba al conjunto de la sociedad mirobrigenses y se constata en la dejación de funciones a la hora de organizar los festejos taurinos, en esta ocasión vinculados a la Feria de Mayo. Baste leer la crónica, más bien crítica, del semanario católico La Semana Mirobrigense[1], defensor de los intereses morales de los rodericenses, y que hace referencia a la novillada del 27 de mayo de 1895, todo un alarde de la supuesta decadencia moral y social que vivía Ciudad Rodrigo y, especialmente, los festejos taurinos que albergaba una plaza destartalada –la del corral del Hospicio-, con un desorden organizativo extremo y que llegó a convertirse, si seguimos al pie de la letra la crónica, en un auténtico esperpento.

viernes, 20 de marzo de 2015

Festejos taurinos tras la riada de 1909 en conmemoración del centenario del sitio (y II)

Todo estaba listo y la animación era evidente para encarar los festejos taurinos de la Feria de Mayo de 1910. Pero una cosa son las previsiones y otra los resultados. Así lo puso de manifiesto Fatigas en las crónicas de los festejos. En el primer festejo[1], “el de Tejadillo nos mandó dos arañas y dos tuertos, que si eran finiyos no había poer. Los que mejor se portaron fueron los de caballería, pero estaban abochornaos porque decían que eran picaores é toros y no de golondrinas; de todos modos destemplaron guitarras.

sábado, 10 de enero de 2015

Festejos taurinos en el Arrabal del Puente en 1748

Empezó 1748 con una controversia entre los capitulares municipales con trasunto taurino. Se ceñía a una aclaración de competencias, previa queja formal, derivada de la concesión de un permiso por parte del alcalde mayor, Sebastián de Olalla, para un sorpresivo festejo taurino que se celebró en el matadero del municipio -ya estaba ubicado en el Arrabal del Puente- coincidiendo con la festividad de Santa Águeda, sin que tuvieran conocimiento del mismo los entonces presidentes del mes.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Festejos taurinos en la Guerra de la Independencia

Estábamos en guerra. España y Francia se la habían declarado a Portugal, tradicional aliado de Inglaterra, en 1807. En octubre de aquel año Manuel Godoy, valido de Carlos IV, había firmado el tratado de Fontainebleau que esencialmente preveía el apoyo logístico al paso de las tropas imperiales camino de Portugal. Bajo el mando del general Jean-Andoche Junot el ejército francés entró en España el 18 de octubre de 1807 cruzando su territorio a toda marcha en otoño y llegó a la frontera con Portugal el 20 de noviembre. Sin embargo, los planes de Napoleón iban más allá y sus tropas fueron tomando posiciones en importantes ciudades y plazas fuertes con objeto de derrocar a la Casa de Borbón y suplantarla por su propia dinastía, convencido de contar con el apoyo popular.