sábado, 10 de enero de 2015

Festejos taurinos en el Arrabal del Puente en 1748

Empezó 1748 con una controversia entre los capitulares municipales con trasunto taurino. Se ceñía a una aclaración de competencias, previa queja formal, derivada de la concesión de un permiso por parte del alcalde mayor, Sebastián de Olalla, para un sorpresivo festejo taurino que se celebró en el matadero del municipio -ya estaba ubicado en el Arrabal del Puente- coincidiendo con la festividad de Santa Águeda, sin que tuvieran conocimiento del mismo los entonces presidentes del mes.

viernes, 9 de enero de 2015

Galería de ilustres mirobrigenses: José Montero Iglesias

Es uno de los grandes olvidados entre los ilustres mirobrigenses. Su relevancia literaria, su reconocimiento también como periodista, unido al apego que tuvo a su patria chica pese a la distancia que le llevó su labor profesional, primero en Santander y luego en Madrid, hace de José Montero Iglesias (1878-1920) uno de los baluartes de las letras mirobrigenses. Sus vínculos con lo más granado de la literatura española de finales del XIX y durante los dos primeras décadas del siglo XX sobrarían para poner de manifiesto su importancia en la creación literaria, periodística y humorística que desempeñó en su corta pero fecunda vida. Murió demasiado joven, a los 42 años. Una penosa y sufrida enfermedad le apartó de un mundo en el que ya empezaba a ser reconocido. Su bonhomía le granjeó la amistad de numerosos eruditos, de prolíficos creadores en distintas artes. Ciudad Rodrigo siempre ha estado en deuda con José Montero Iglesias, el germen también de una saga de escritores, críticos y periodistas con reconocimiento nacional e internacional: su hijo, José Montero Alonso, entre otras muchas distinciones, fue doblemente Premio Nacional de Literatura; su nieto, José Montero Padilla, es un reconocido crítico literario; y su bisnieto, José Montero Reguera, es uno de los grandes y actuales especialistas en la literatura del Siglo de Oro y también uno de los principales cervantistas desde su cátedra en la Universidad de Vigo.

jueves, 8 de enero de 2015

Regulación del pastoreo de ganado en la fortificación

Hace unos años regresó al entorno amurallado la bucólica imagen que significaba contemplar el pastoreo de ovejas en los fosos y glacis de la fortificación abaluartada. Fue recuperar una práctica secular –más de 100 años de vigencia, aunque no ceñida exclusivamente a este tipo de ganado- para favorecer el control de la vegetación, en ocasiones demasiado exuberante. No fraguó la iniciativa por distintos motivos, incluido sobremanera el de la imagen que suponía para el turismo el aprovechamiento de pastos con ganado, además del daño que podría suponer para la coronación de algunos paramentos de los fosos el continuo paso de cientos de pezuñas.

miércoles, 7 de enero de 2015

Apuntes sobre la fortificación de Ciudad Rodrigo (V)

Aunque algunas de las propuestas que realizó Robelin en su proyecto se concretaron, otras, como podemos apreciar en el plano de 1725 del ingeniero ordinario Juan Amador Courten[1], residente por entonces en Ciudad Rodrigo, no llegaron a plasmarse en la realidad, tal vez por criterios meramente estratégicos y técnicos o simplemente por la elevada inversión que se necesitaba. En el plano de Courten sí observamos la definición de cuatro sencillos revellines en el recinto exterior ubicados frente al Teso del Calvario, enfrente del convento de la Santísima Trinidad Redención de Cautivos, en la defensa de la Puerta del Sol y enfrente del postigo de San Pelayo. Además, se han aumentado las bocas para la artillería, pasando de 29 a 33, fortaleciendo la defensa frente al Teso de San Francisco, y siguen pendiente de ejecutar los dos cuarteles que había proyectado Robelin.

martes, 6 de enero de 2015

Descripción de la plaza de toros del Hospicio

Hace unos días referí algunos datos documentales sobre la construcción primigenia de una plaza de toros provisional en el patio o corral del Hospicio, ceñidos a la pretensión del industrial José Iglesias para obtener la preceptiva autorización para organizar festejos taurinos en la Feria de Mayo de 1871. Aunque hay referencias sobre las características del coso taurino, no será hasta las postrimerías del siglo XIX -1895- cuando nos encontremos con una somera descripción de la plaza del Hospicio. Pero es, sin duda, en 1908 cuando, gracias a la visita técnica realizada por Justo Lorenzo, maestro de obras municipales, contaremos con una descripción detallada de todos los elementos de este peculiar coso mirobrigenses, construido solamente con maderamen.