Unos dicen que se parece a una barca, otros que se
asemeja a una almendra. Y hay quien afirma que la muralla medieval de Ciudad
Rodrigo representa el origen de su erección: dos cuernos engarzados, espejo del
hallazgo de un cornúpeta de oro en Sexmiro por un tal Juan de Cabrera[1]
y que sirvió para levantar la mayor parte de sus muros.