La
historiografía y épica regias nos dan noticias de Fuenteguinaldo en distintas
épocas. Los cronistas, parcos la mayoría de las veces al referirse a la villa,
cuentan algunas andanzas de los reyes de turno, especialmente entre los siglos
XIV y XVI. Se recuerda, por ejemplo, el paso de Alfonso XI por la villa
guinaldesa en el Poema de Alfonso Onceno,
un anónimo de 1348, en el que se refiere el paso del rey a Portugal:
“Este rey de
gran bondad
a gran priessa
fue guisado,
passó luego por
Cibdad
(e) llegó a
Fuenteguinaldo
con (muy) gran
cavallería
-fijos dalgo en
general-:
casó con doña
María,
fija del de
Portugal”.