A principios de
1906[1] surge
en el la Corporación recién constituida y presidida por Clemente de Velasco y
Sánchez Arjona[2], la necesidad de dar más
vida a las ferias de mayo y de agosto, dos referentes festivos y económicos
para Ciudad Rodrigo, junto a las carnestolendas, en aquel momento. Sale a
colación la organización de corridas de toros como fomento y atractivo de los
días feriados[3].