Las iniciativas
continúan durante esa década, pero no será hasta la de los años 80 cuando se
fragüe la consolidación de la plaza del Hospicio. La proposición partiría en
principio del propio Ayuntamiento, ya que el concejal Agustín Romo Mesa
abandera la propuesta, aunque las gestiones ante la Diputación para ceder
el terreno no se iniciarían hasta el mes de enero de 1881 y se dilatarían más
de lo previsto.