Un insigne
rodericense, Juan Martín Zermeño, sin duda el que cuenta con una mayor proyección
local en la historia militar de España, sigue siendo todavía un perfecto
desconocido en Ciudad Rodrigo. Cierto es que algunos trabajos editados en el Libro del Carnaval [1] han dado cuenta de su
vinculación y origen mirobrigense, unas pinceladas que están todavía muy lejos
de reflejar la relevancia que tuvo este prohombre mirobrigense en la historia
de la ingeniería militar española a lo largo de buena parte del siglo XVIII,
una importancia que sí reconocieron sus coetáneos mirobrigenses, con el
Consistorio a la cabeza, confirmándole su origen nobiliario, junto a su hijo
Pedro[2],
también relevante ingeniero militar, el 1 de julio de 1767 en el solemne acto realizado
por el Ayuntamiento para recibirles como “caballeros hijosdalgo notorios.”[3]