La división
territorial de España formó parte de la gestión política y administrativa de
los diferentes reinados y gobiernos. “Responde a concretas necesidades
políticas, económicas y sociales de un momento histórico determinado. Así, en la Edad Media surgen unas
demarcaciones determinadas, otras en la Edad Moderna y otras diferentes en la Edad Contemporánea ,
dando lugar a un modelo territorial actual que es síntesis de la tradición
histórica y de los cambios que han experimentado distintos proyectos y realidades
históricas”[1].
Uno de estos proyectos, apenas
referenciado en la historiografía local, tuvo como protagonista a Ciudad
Rodrigo. Se trataba de la división de España por departamentos[2] o
prefecturas encomendada en 1809 por José I Bonaparte[3] al
matemático e ingeniero mexicano –su familia era navarra- José María de Lanz y
de Zaldívar[4], aunque algunos
investigadores apuntaban su autoría al erudito, político y religioso Juan
Antonio Llorente[5], un error que queda
dilucidado completamente por el profesor Jesús Burgueño Rivero[6] en su
trabajo sobre las prefecturas promovidas en 1810: “El verdadero autor de la
división departamental fue el matemático José de Lanz, tal y como confirma Fermín
Caballero[7] en su
proyecto de 1842” .