Si hace unos días escribía de la
fundadora del convento de Santa Cruz, extramuros de Ciudad Rodrigo, la noble
dama mirobrigense Beatriz Pacheco Maldonado, en esta ocasión quisiera aportar
algunos datos, que considero novedosos, sobre una parte esencial del monasterio
agustino. Se trata de un documento que se encuentra en el Archivo Histórico de
Salamanca, datado en Ciudad Rodrigo en 19 de diciembre de 1561 y refrendado por
la escribanía de Pedro de Párraga, referente al contrato para la adjudicación
de la obra necesaria para ejecutar la reforma de la portada del edificio
conventual, encomienda que asume el maestro de cantería Pedro Pérez ante el
mayordomo del cenobio, Miguel de Secadura.