A la llamada del
dinero fácil, de la aventura que suponía adentrarse en las tierras recién
descubiertas por Cristóbal Colón, no fueron ajenos los guinaldeses. Varias
referencias nos encontramos en el Archivo General de Indias sobre la aventura
americana de vecinos de Fuenteguinaldo, caso de Juan Gómez de Santiago, quien,
como criado, acompañó en 1646
a Nueva España al doctor Juan Ruiz Colmenero, obispo de
Guadalajara; como Manuel Núñez, también criado de Andrés de Elejalde y
Avendaño, quienes obtuvieron licencia de pasajeros hacia Perú en 1592; o Juan
Mateos, quien embarcó hacia Indias en 1516; o Isabel Ruiz, que se dirigió a
Nueva España en 1557; o el fraile franciscano Lorenzo Torrado, quien en 1635
acompañó a Chile, junto con otros varios religiosos, algunos de la comarca
mirobrigense, a fray Pedro Vázquez; o como los homónimos Francisco Pérez Patón,
dos guinaldeses que también se aventuraron al Nuevo Mundo. Ambos fueron a Perú;
uno de ellos –hijo de Francisco Pérez Patón y de María Gómez-- acabó recalando
en el Nuevo Reino de Granada con su mujer, la sevillana María de Medina, y su
criada María López, también oriunda de la capital andaluza, tras obtener pasaje
en 1617. El otro, hijo de Cristóbal Pérez Patón y de Catalina Mateos,
desembarcó en el puerto de la Ciudad de los Reyes, aunque su trasiego en busca
de fortuna le llevó hasta Portobelo, en Panamá, en donde murió en 1623, después
de haber pasado por el hospital de San Felipe de Yucatán (Portobelo), en el
Nuevo Reino de Granada.