Recabando
información sobre un tema que ahora no viene al caso –ya habrá tiempo de explicarlo-,
topé hace unos días en el Archivo Histórico Municipal de Ciudad Rodrigo con un
documento que me llamó la atención. Era uno de tantos oficios, notas internas,
que están en el cajón de sastre que supone el apartado de correspondencia. Por
su curiosidad, que lógicamente no va más allá el interés que le doy en este
momento, considero oportuno sacarlo a colación y, aunque sea de una forma muy
somera, quisiera también comentar algunas referencias que al respecto surgen en
un atardecer que, como el de ayer, estaba marcado por la lluvia –turbión, más
bien- con la casi obligada reclusión domiciliaria.