En
1940 los astilleros suecos Oresundsvarvet AB, ubicados en Landskrona, en la
costa oeste de Suecia, concluyen el encargo de la naviera noruega Moltzau &
Christensen, de Oslo, para construir un buque mercante, un petrolero que entre
otros nombres llevó el de Ciudad Rodrigo.
Como nos recuerda el investigador naviero José Luis
Torregrosa, el mercante se bautizó en las atarazanas suecas con el nombre de
Glomdal, pero nunca entró en servicio para los citados armadores
noruegos, siendo a la postre vendido para una naviera sueca en 1942.