Al socaire de
una de las charlas con que los miembros del Centro de Estudios Mirobrigenses
agasajaron a los pocos ciudadanos que, como viene desgraciadamente siendo
habitual, se acercan a los espacios que se les facilita su uso para desarrollar
las Jornadas de Historia y Cultura de Ciudad Rodrigo –fue en 2012, en el gélido
salón del Palacio de los Águila; esta tarde y mañana se celebra la séptima
edición de dichas jornadas en el salón del Centro Educativo Municipal-, una
charla que ofreció el escritor local Santiago
Corchete para intentar rehabilitar la controvertida figura y obra del
también mirobrigense y polifacético Juan
de Nogales-Delicado Arias (Ciudad
Rodrigo, 8 de enero de 1883; Hendaya -Francia-, 27 de agosto de 1929),
maltratada a los pocos días de su muerte por el escritor y periodista César González- Ruano y más recientemente por el
también novelista Juan Manuel de Prada, quienes pusieron en solfa
sus excentricidades -sin duda, extravagantes y epatantes en su concepción
básica y en su proyección pública-, me parece conveniente afrontar otra de las múltiples
facetas que asumió este personaje digno de un conocimiento mucho más profundo que
la fachada con la que se le ha revestido.