Estos días se cumplen 14 años de un hecho sorprendente ocurrido en la finca Cuéllar, en las inmediaciones de Gallegos de Argañán. Puede que se trate de uno de los fenómenos más importantes que se han documentado en España sobre la presencia de ovnis. Tuve la opornunidad, al día siguiente de producirse los hechos y una vez que nos informaron del suceso, de acercarme a la citada finca. Fui con mi compañero de fatigas de El Adelanto de Salamanca, el fotógrafo e informador gráfico José María Vicente, y coincidimos en el pueblo con Joaquín Pellicer -Chicho-, quien se animó a acompañarnos. Llegamos a Cuéllar y nos pusimos en contacto con Yuri Andreyev, un exmilitar ucraniano, teniente por más señas, con quien, a través del dueño de la finca, Luis González, habíamos quedado previamente. Todavía no había salido de su asombro: la noche anterior había observado algo inquietante, unas plataformas que iluminaron todo el terreno y que habían aterrizado en la finca, cerca de la vivienda que ocupaba y de las cuadras de los cerdos, animales que, por cierto, seguían asustados horas después de que ocurriese este fenómeno extraterrestre.