El desarrollo de
la I Guerra Mundial, con la neutralidad española, mostraba también sus
consecuencias en Ciudad Rodrigo. España vivió en este año de 1917 una crisis con varios
frentes abiertos, manifiestos en la época estival, que hicieron peligrar al propio
gobierno y al sistema de Restauración instaurado por Cánovas y Sagasta: un
movimiento militar con la creación de las novedosas juntas de defensa; el
desafío político incentivado por la burguesía catalanista que cuestionaba las
bases del sistema ideado por conservadores y liberales a finales del siglo XIX
y que se concretó en una asamblea de parlamentarios considerada sediciosa por
el jefe del gobierno, Eduardo Dato; y un movimiento social que desencadenaría
una huelga revolucionaria en agosto, aplacada por el gobierno con una
intervención militar en Cataluña y, entre otras iniciativas, la implantación de
la censura previa en la prensa.