Fruto de la implantación de los
sindicatos verticales en el régimen franquista, en torno a 1940 y como
consecuencia del desarrollo de las ‘obras’ de la Organización Sindical Española
surgen en el territorio nacional las denominas Obras Sindicales de Educación y
Descanso. El Fuero de los Trabajadores había regulado los descansos semanales y
las vacaciones laborales y para favorecer la actividad en esos días de asueto,
para premiar también a los trabajadores por su constancia y afección al nuevo
régimen, se apoya la formación de entidades societarias vinculadas
exclusivamente al entretenimiento de la población. Música, teatro, deporte,
folclore… son la base de la creación de colectivos ciudadanos que contarán con
el respaldo de ayuntamientos y diputaciones, fomentando también el intercambio
con la organización de certámenes en los que los valores patrios serán la
referencia, al tiempo que se distrae a los “productores”, eufemismo utilizado
para señalar a los trabajadores.