Seguiremos nutriendo la nómina de ilustres mirobrigenses con unas pinceladas sobre la figura de una mujer del siglo XVI, una noble dama que dejó su impronta, que no pasó desapercibida para la sociedad rodericense. Beatriz Pacheco Maldonado, hija de Juan Pacheco -quinto señor de Cerralbo- y de Catalina Maldonado -noble familia salmantina- fue la fundadora del convento de Santa Cruz, que se hallaba extramuros. Gracias a la donación del obispo Juan Tavera, nuestra protagonista pudo fundar en 1517 un monasterio de religiosas agustinas aprovechando la donación de la iglesia de la homónima iglesia de Santa Cruz, que en su momento llegó a ser parroquia, pasando después a depender del extinto convento de Nuestra Señora del Columbario -asentado cerca del agregado de Ivanrey, en el paraje conocido como Palomar, topónimo relacionado con la citada orden religiosa-.