Este templo mirobrigense del cuño de la orden hospitalaria, tiene su origen en el final del siglo XII al socaire de la creación y establecimiento de la Diócesis civitatense. La iglesia y parroquia de San Juan Bautista fue levantada en el solar que hoy ocupa el ala derecha de la Casa Consistorial y hasta que se contó con un inmueble específico para el Ayuntamiento, sus soportales y claustra sirvieron para dilucidar cuestiones municipales y administrativas. Después de las sucesivas desamortizaciones, el templo pasó a formar parte del inventario de bienes del consistorio rodericense hasta que se decidió su demolición para la ampliación de la Casa Consistorial a principios del siglo XX.